Un estudio liderado desde el CiMUS revela un nuevo mecanismo de reorganización genómica en cáncer
4 de marzo de 2026
Un equipo internacional coordinado desde el Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS), perteneciente a la Red CIGUS -una iniciativa promovida por la Xunta de Galicia que agrupa a los centros del sistema gallego de investigación que han acreditado su excelencia científica-, ha identificado un mecanismo por el que fragmentos móviles del ADN humano pueden provocar grandes reorganizaciones cromosómicas en tumores.
El estudio, que está liderado por el investigador distinguido Oportunius Jose Tubío, ha sido publicado en la revista internacional Science, y sus resultados fueron presentados el pasado 27 de febrero en el CiMUS, en un acto que contó con la presencia del conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez.
La investigación demuestra que los elementos móviles LINE-1 (L1), secuencias que representan aproximadamente el 17 % del genoma humano, pueden actuar como impulsores tempranos de inestabilidad cromosómica en determinados tipos de cáncer. Aunque la mayoría de estos elementos están inactivos, algunas copias conservan la capacidad de desplazarse e insertarse en nuevas regiones del genoma, generando alteraciones estructurales.
Mediante tecnologías avanzadas de secuenciación genómica, el equipo analizó diez tumores humanos con alta actividad de L1 e identificó más de 6.400 eventos de inserción, de los cuales 152 dieron lugar a variantes estructurales como deleciones, duplicaciones, inversiones y translocaciones cromosómicas. Aproximadamente uno de cada 40–60 saltos de L1 genera este tipo de alteraciones estructurales.
Uno de los hallazgos más relevantes es la identificación de un mecanismo por el que inserciones simultáneas de L1 en cromosomas distintos pueden generar translocaciones recíprocas, un tipo de reordenamiento estructural relevante en el desarrollo tumoral y hasta ahora poco caracterizado. El estudio muestra que cerca del 65 % de estos eventos ocurren en fases tempranas de la evolución del tumor, lo que refuerza el papel de los elementos L1 como fuente precoz de inestabilidad genómica. Estos hallazgos abren la posibilidad a nuevas líneas de investigación con aplicación terapéutica.
En el trabajo han participado instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el Centro de Regulación Genómica (CRG), la Universidad Côte d’Azur, The Francis Crick Institute y el MD Anderson Cancer Center. La investigación ha contado con financiación de la Asociación Española Contra el Cáncer, la Fundación “la Caixa”, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Xunta de Galicia y fondos europeos FEDER.